A LA MUERTE DE GALLITO
Mayo de mil novecientos veinte
triste contraste de primavera,
caía herido de muerte Gallito
en una plaza cualquiera,
con nombre propio y apellido
Talavera de la Reina.
¡Que tarde la tarde aquella!
¡que pena y que desconsuelo!,
llorosas están las estrellas
sufriendo en el firmamento,
ya el reloj de su vida
se quedó sin movimiento.
¡Que profundo escalofrío!
cuando se quebró su cuerpo,
la tarde Talaverana
sobrecogida de miedo,
y llanto de atardeceres
al saber que estaba muerto,
dos guadañas le segaron
la luz de su entendimiento.
Los hércules de la alameda
lloraron con sentimiento,
la perdida de “Gallito”
por que un toro traicionero,
lo dejó inerte y marchito
quedándose en un momento,
con el color de la muerte
sin vida y sin movimiento.
Gelves que lo vio nacer
amargamente llora,
con pena estremecedora
la muerte de su José,
veinticinco años tenia
cuando el toro “Bailaor”,
en lo mejor de su vida
de raíz se la quitó.
Ya difunto en la piedra
inerte y descolorido,
un suspiro que se quiebra
corazones compungidos,
y llanto por los rincones
de su cuadrilla y amigos,
se preguntan las razones
y no encuentran los motivos.
Ignacio desconsolado
llora con dolor y pena,
la muerte de su cuñado
con las manos en las mejillas,
color pálido y quebrado.
¡Es un sueño, no puede ser!,
que madrugada tan larga
¿pero ha muerto José?.
Si Ignacio
ya nada se puede hacer,
ya se nos fue para siempre
la toreria de José,
la maestría, el poder,
su valentía y el bien hacer
que pena Sánchez Mejia,
que nos quedamos sin el.
Esa es la grandeza del toreo
ayer, el mas grande y el mejor,
hoy no es nada, tan solo es
inexistencia, vacio, carencia,
mañana nos acordaremos de el
sentiremos su ausencia,
pero ya ¿para que?,
si no oiremos la voz de su experiencia.
Esa voz de sabiduría
pendiente de todo el mundo,
que te decía,
¡Blanqué! Cuidado por el izquierdo
por que te puede coger,
el era un libro abierto
y se equivocó también,
por eso hoy está muerto.
Andalucía, Sevilla, la Macarena
y Gelves su pueblo natal sufren
y lloran la misma pena.
Incrédulas miradas se preguntan
¿será verdad?, y no encuentran respuesta,
un zagalillo pregona con voz trémula,
¡Diario de la mañana! Cogida y muerte
de Gallito en tierras Talaveranas.
La gente van saliendo de la duda
es cierto, ha muerto José,
ya lo trasladan a hombros
¿pero como puede ser?,
Sevilla no sale de su asombro
ayer rey de la toreria
hoy muerto ¡maldito destino!
¿quién lo mandaría?,
¡seria su sino!.