A LA MUERTE DE MI PADRE

Un minuto de silencio caballistas,
guardémosle un respeto caballeros
que nos fue para siempre,
un señor de cuerpo entero
como persona el mejor,
caballista yo diría que el primero
no por que lo diga yo,
lo pregona el mundo entero
todo el que conoció
a Manuel Díaz “ El Bichero “.
Hombre bueno de valor incalculable
valor humano,
también valiente pero no arrojado
fue una persona de temple,
valido, legitimo, legal, estimado,
especial, espléndido, liberal generoso,
un buen padre y buen esposo.
De algo me olvidaré
por que fue de tal calidad,
que nunca valoraré.
En su trabajo tuvo grandes cualidades
destacó en todo lo que se propuso,
a mi como varón unos zapatos me hizo
como el mejor zapatero y me los puso,
también nos hizo una cama
que está nueva todavía,
después de sesenta años
y está como el primer día,
de verdad que no os engaño
y con gusto enseñárosla podría.
Pero vayamos a lo serio e importante.
Nació y se hizo hombre en bravas ganaderías.
Comienzo por citar una de ellas, Concha y Cierra,
y la finca La Alegría.
Desde muy temprana edad a penas un zagalillo
tubo su primer caballo y garrocha de majagua,
y aunque aún era un chiquillo
despunta de manera sorprendente,
resalta de los de mas, pero era muy sencillo
no presumía de nada, solamente de decente.
Poco tiempo tardaría en ser
jinete de gran valía, caballero en su caballo,
la gente ya hablan de el
su técnica y maestría va subiendo como el rallo.
Va a comenzar el tentadero
y palo en ristre en su caballo,
se marcha Manuel el Bichero
sacan el primer eral y le dice su collera
¡vamos allá compañero!,
pórtate como tu eres una verdadera fiera.
Su compañero mayor que el muchos años
y siempre fue su collera,
le dijo, Manolillo no te engaño
como tu sigas así te lo juro y no te miento,
vas ser mejor garrocha del año
pones mucho sentimiento,
¡que caballista mas bueno!,
que porte, que gallardía,
que caballo mas ligero
y que fácil lo entendía.
Me acuerdo, de un tentadero de utreros
martes y trece por mas señas,
igualados con los hermanos Corcheros
me dijiste, estos nos quieren dar leña,
yo te dije, no lo lograrán en la vida
tu corrías con Cara Palo,
y yo con la jaca mía
tu conocedor de aquellas líder dijiste,
ganaremos la partida ¿qué te parece?
¿por qué? tu dijiste, nos queda un numero trece.
Y las cosas del saber, por pura superstición
nadie lo quiso coger,
y sacamos al utrero con suerte y con valentía
salieron las cosas bien y le dimos tres caídas
y saltándonos a la torera los treces y las manías
aquel día tan bonito jamás lo podría olvidar,
ganamos el tentadero que yo no me lo creía
y aquel beso de mi padre me dio tanta alegría,
que no se lo que daría por que estuviera a mi lado
dándome besos y besos y yo loco de alegría.
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